Todo el procesamiento ocurre directamente en tu navegador mediante tecnología WebAssembly. Tus archivos nunca salen de tu dispositivo. Cuando cierras la pestaña del navegador o actualizas la página, todos los datos procesados se eliminan permanentemente de la memoria y no queda ningún rastro de tus imágenes en tu dispositivo.
ImgParser es compatible con una amplia variedad de formatos de imagen, incluyendo JPEG, PNG, WEBP, GIF, BMP, TIFF y AVIF. El motor de conversión procesa los archivos directamente en tu navegador, por lo que los formatos soportados dependen de las capacidades de tu dispositivo, no de servicios remotos.
No necesitas cuenta, ni registro, ni correo electrónico. Puedes usar todas las herramientas de conversión y edición de forma anónima en cualquier momento. No solicitamos información personal para utilizar ImgParser.
La mayoría de las conversiones se completan en segundos. El tiempo exacto depende del tamaño del archivo, los formatos de origen y destino, la cantidad de ediciones que apliques y la capacidad de procesamiento de tu propio dispositivo. Como todo se realiza localmente, no se involucra tiempo de subida o descarga por Internet.
ImgParser no impone un límite en el servidor porque nada se sube. El límite práctico depende de la memoria disponible en tu navegador y del tamaño de tu dispositivo. Como referencia, los archivos de hasta 50 MB suelen funcionar en dispositivos modernos.
No. Como el procesamiento es local, puedes convertir tantas imágenes como quieras sin cuotas diarias, créditos de cuenta ni cargos ocultos. La única restricción es la capacidad de tu dispositivo.
Utilizamos bibliotecas de conversión de nivel profesional para preservar la mayor calidad original posible. Algunas conversiones entre formatos que usan técnicas de compresión muy diferentes (por ejemplo, de PNG a JPEG) pueden introducir un pequeño cambio de calidad esperado e inherente al formato destino. Puedes revisar el resultado antes de descargarlo.
Sí. Todas las conversiones se realizan localmente en tu navegador mediante WebAssembly. Tus archivos nunca se transfieren a un servidor remoto, por lo que ningún tercero puede acceder a ellos. El sandbox del navegador aísla el proceso del resto de aplicaciones que se ejecutan en tu dispositivo.